martes, 29 de julio de 2014

La receta del campeón

Vicente Ezquerro, nació en Valencia hace 77 años, pero hace 57 que vive en Argentina. Llegó en la década del 50 al país, en un barco proveniente de España, junto a sus dos hermanos, José y Juan Carlos. Apenas saluda, se le reconoce el inconfundible acento español, que puede confundir y hacer creer que ¨El Gallego¨, como le dicen desde que llegó a Buenos Aires, se bajó ayer de aquel buque que lo trajo a estas tierras.

Vicente vive con Nina, su esposa, en el barrio de Villa Urquiza. Es dueño de una estación de servicio, en donde en la parte superior tiene su casa.  Está atento de su negocio, que atiende, junto a su hijo Javier y demás empleados, todos los días, desde muy temprano. Es ahí, en el minimarket de la Shell, en donde decidió ver todos los partidos de La Furia Roja y el Mundial en general, junto a sus empleados. Resalta que los colores de su negocio, tiene los mismos que la bandera de su país - amarillo y rojo -  y sonríe cómplice.

Para este Mundial, al español se lo ve ilusionado. Todavía le dura y así expresa, su felicidad por el campeonato obtenido en el Mundial 2010, que se disputó en Sudáfrica, en donde el seleccionado español, logró levantar por primera vez, el ansiado trofeo y cuenta: ¨Prácticamente he visto todos los Mundiales que se disputaron a lo largo de la historia y recién hace cuatro años, vi a la selección campeonar. Todavía me dura la alegría".

Vicente sale de trabajar, luego de un triste resultado para La Roja. 

Raúl, su empleado, argentino este, que se encarga de expender el combustible, lo carga con confianza y le dice que este año: ¨La copa viene a la Argentina¨, Vicente, de inmediato, le retruca y le contesta que se queda en Europa, que ellos no la van a devolver.

Aunque al Gallego se lo nota seguro de lo que dice, sabe que el equipo que dirige Vicente Del Bosque,  empezó con el pie izquierdo. La goleada por 5 a 1, del seleccionado holandés, pesó. Pero cuando se le pregunta por el partido, prefiere hablar sobre el que jugaron, cuatro años antes, por la final, La Naranja y La Furia Roja, en donde esta última obtuvo el título.

Además, Vicente cuenta que a pesar de que en el primer partido no funcionó, mantendrá la cábala que usó en el Mundial pasado. Va a comer la misma comida cada vez que juegue el seleccionado: ¨Paella valenciana, como la que preparaba mi madre¨.  Explica que en su ciudad, es uno de los platos típicos, se prepara con muchos mariscos del Mediterráneo. Es una vieja receta que le quedó como herencia y aunque ya no tenga los frutos del mar de su ciudad, la cocina igual y sostiene que le traerá suerte, para lograr el bicampeonato, siempre y cuando la copa un día antes o el mismo día previo al partido.

Ezquerro extraña a Carles Puyol y cree que el seleccionado también lamentará que no esté en la plantilla. Pero no se desilusiona, ni por la goleada, ni por la ausencia del exBarcelona.

Van a ser casi las ocho de la noche y Vicente tiene que subir a su casa. Cuenta que a esa hora le  toca tomar ¨El Lotrial¨, un remedio que le da su médico, para que no le suba la presión, por si no llegan ¨Las buenas nuevas¨ para España.

Se despide con dos besos, muy amable y con un españolísimo ¨Adiós¨.






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